A. Santos del Riego (nino@udc.es)
FOTOGRAFÍA-ARTAZUL PÁGINA-PRINCIPAL-CAÑONES
Magnífico y espectacular descenso de la Sierra de Goñi. Se puede afirmar que estamos en uno de los mejores descensos de Navarra. Cañón variado y deportivo de gran interés estético. Practicable todo el año, aunque se tiene que evaluar la posibilidad de crecidas en época de grandes lluvias. El descenso nos proporcionará unas 3 horas de actividad, según caudal y grupo, sin tiempos muertos entre rápeles, interconectados por diversos rápeles y saltos. Evaluar los puntos de salto. La mayor dificultad es de 40 metros, parcialmente en volado. Destacar su primer y último rápel. No recomendamos este descenso para la iniciación a esta modalidad deportiva. Las instalaciones son bastante buenas. Recomendable totalmente el uso de dos coches. Ideal en primavera. Posibilidad de descenso durante todo el año.
En cuanto a logística, recomendamos como campamento base el Albergue-Posada GURE SUSTRAIAK, en la localidad de Ollo, próximo al descenso. Para más información puedes contactar con guresustraiak@yahoo.es o en el teléfono 948-328164.
En
cuanto a la aproximación, en la A15, de Pamplona/Iruña a San Sebastián
/Donostia, coger la N240A a Irurtzun. Desde esta localidad la NA7010
hacia Anoz y la NA7020 a Ulzurrun. De la iglesia de esta localidad
parte una pista hacia el Nacedero de Arteta (enlace fotográfico de la
izquierda), que cogeremos hasta el aparcamiento en el que dejaremos el segundo
coche de retorno (salida del descenso). No evaluar el caudal en el aparcamiento
del segundo coche, ya que es muy superior al que nos encontraremos en el
descenso. Unos metros por encima de dicho aparcamiento está el Nacedero de
Arteta, que incorpora un gran caudal al cauce. Es preferible evaluarlo en el
punto de inicio del descenso.
Se
aconseja dejar el coche fuera de la verja existente unos 200 metros antes del
nacedero, ya que existe un horario de cierre, tanto a medio día como al final de
la tarde. Con otro coche iremos a Ulzurrun y atravesaremos el Valle de
Goñi, circulando paralelo al descenso, hasta la localidad de Arteta.
Dejar el coche en el km. 13. Se aprecia una granja muy próxima. Desde este punto
estamos en el cauce en poco más de 4 minutos (enlace fotográfico de la
izquierda). Aunque en el libro de L. Mariano y M. Marcos se
plantea la posibilidad de evitar la primera zona, por tener algo de vegetación,
desaconsejamos totalmente esta opción. El primer P30 vale la pena, pese al corto
sendero de vegetación que tenemos que recorrer para enlazar con la segunda parte
del descenso.
Antes de entrar en la
descripción del descenso, señalar que estamos en un magnífico descenso,
deportivo y altamente entretenido. Destacar el trabajo
del agua en la roca, con todo tipo de diversidad de dificultades (rápeles entre
los 5 y 40 metros, algunos de ellos aéreos, saltos de distinta configuración,
zonas estrechas escavadas, etc.).
Sin
duda alguna, un cañón para recordar y recrearse. Destacar su primera y última
dificultad, un P30 y P40 parcialmente aéreos. Evaluar bien los puntos de salto.
Se aprecian pequeñas panzas en varios laterales de las pozas por debajo del
nivel del agua. En general, las instalaciones son buenas. Posibilidad de
descenso todo el año. Ideal en primavera. Evaluar siempre el caudal. En verano
puede llegar a secarse. A los pocos metros de entrar en el cauce, nos
encontramos un primer rápel, se trata de un magnífico P30. Es el punto idóneo
para cambiarnos y preparar el material (enlace fotográfico de la izquierda).



La instalación de esta
dificultad (P30), con un pasamanos de aproximación inicial, se encuentra en el
margen izquierdo. Avanzar
con precaución hasta el inicio del pasamanos, evitando posibles resbalones. Una
pequeña rampa inicial de unos 10 metros nos deja en un volado de 20 metros. El
caudal de agua hace de este
rápel un excelente inicio de descenso (enlaces
fotográficos de la
derecha).
Tras la recuperación de las cuerdas, progresamos por el cauce unos metros, un sendero por la izquierda, con algunas zonas de vegetación, nos permite avanzar rápidamente. Unos 200 metros y entramos en una zona (enlace fotográfico de la izquierda) de continuas dificultades y de gran valor estético y deportivo. Lentamente el cañón va cogiendo forma.
Unos rápeles de pequeñas dimensiones, próximos a los
10 metros, en una zona estrecha, nos dan paso
a una
sucesión
de
pequeños
saltos. Ambos rápeles están equipados en el margen izquierdo. El primero
de ellos presenta una caída de agua bastante abierta (primer enlace
fotográfico de la izquierda). Por su
parte, el segundo concentra el agua en una
pequeña sección
(segundo enlace fotográfico de la izquierda).
Instalaciones formadas por parabolts
con anilla en bastante buen estado. Estas dificultades no presentan mayor
problema que el caudal que pueda tener el Artazul.
Una zona muy estrecha nos permite disfrutar de unas marmitas perfectas. El entorno es “inigualable” (enlaces fotográficos de la derecha).

Nos
encontramos con una sucesión de pequeños saltos, que requieren de
una
evaluación del punto de salto (enlaces fotográficos de la izquierda).

Entramos en una nueva zona de pequeños rápeles, próximos a los 10 metros, que nos da acceso a una nueva zona estrecha (enlaces fotográficos de la derecha).

Tras la zona estrecha
(primer enlace fotográfico de la izquierda), llegamos a un rápel de 13 metros,
equipado en el margen izquierdo (segundo enlace fotográfico de la izquierda). En
su base una gran gorga, en una zona muy encañonada, y de agua muy fría. Es
febrero, no hace un buen día (climatológicamente hablando) y parece lógico que
el agua no esté excesivamente caliente.
El cañón se estrecha por
momentos, las paredes cogen toda una gama de tonos verdosos. El
musgo hace de las
suyas
en las
tonalidades
del Artazul (primer enlace fotográfico de la izquierda). Nuevos saltos
nos salen al paso para nuestro deleite. El descenso va mejorando
progresivamente, tanto estética como deportivamente. A
los tonos verdosos se
une
también los fantásticos rojizos de la caliza. Esto si que es un
espectáculo
de luz y color. Tras el pasillo un pequeño nuevo salto con una panza en su base
(segundo enlace fotográfico de la izquierda). Como es lógico, no podemos
resistirnos y, en base al color de la poza, seleccionamos el punto de salto que
consideramos más profundo. Como siempre, cuando más oscuro más probable. Siempre
y cuando no estemos en un descenso de roca volcánica de color negro o de una
roca de tonalidades similares.

Estamos en el último tramo del descenso. No menos interesante que el recorrido. Un nuevo y caudaloso rápel, próximo a los 10 metros, que progresa totalmente en agua, nos hace despertar, el agua está un poco fría (enlaces fotográficos de la derecha).

El
descenso se abre ligeramente y la fisonomía cambia. Paredes ampliamente
laminadas nos ofrecen un espectáculo único (primer enlace fotográfico de la
izquierda). Estamos próximos al último y espectacular rápel. Pero antes podemos
disfrutar de un minúsculo tobogán (segundo enlace fotográfico de la izquierda).


Una zona de pequeñas dificultades nos deposita en la cabecera del último rápel, con magníficas vistas del circo (enlaces fotográficos de la derecha).
El
agua se precipita sobre una rampa inicial, de aproximadamente 10 metros, para
salir lanzada en un aéreo próximo a los 30 metros (tercer enlace
fotográfico de la derecha). Una dificultad magnífica, tanto
desde el punto de vista estético como deportivo.
La fisonomía de la pared izquierda, desde la cabecera de esta dificultad, nos muestra otro gran espectáculo (enlace fotográfico de la izquierda).
Sobre esta dificultad (P40), la siguiente secuencia de fotografías hablan por si mismas.

Esto
toca a su fin. Tras un buen aterrizada, una mirada atrás nos permite observar
esta última dificultad (enlaces fotográficos de la izquierda). El tiempo
estimado del descenso, según caudal y grupo, es de 3 horas.
Una rápida progresión, unas veces por el cauce y, la mayor parte del tiempo, por un sendero en el margen derecho, nos deposita en el Nacedero de Arteta y en el coche. El retorno es prácticamente inmediato. Desde el Nacedero de Arteta al coche nos separan algo menos de 5 minutos.
Fisonomía. Cañón bien formado en caliza
Periodo. Todo el año. Ideal en primavera. Se puede llegar a secar en verano. Evaluar en caudal en la cabecera.
Equipamiento. Bueno (parabolts y anillas)
Material. 2x40m. Cuerda de “backup”, equipo de descenso, un equipo de ascenso, cordinos, maillones, casco y
neopreno completo.
Horarios. Acceso: 4m / Descenso: 3h (según caudal y grupo) / Retorno: 5m. (totalmente aconsejable 2 coches. Existe la
posibilidad de hacerlo con uno)
Bibliografía. 1. Mateos Marcos, Luis Mariano.: “Cañones. Pirineo Occidental”. Ed. Elkar. ISBN.: 84-7917-167-7. 1998.
2. Michelin. Mapa de Carreteras y Turístico. “España. Cantabria, País Vasco/Euskadi, Navarra – La Rioja, Castilla – Madrid”. Escala 1:400.000. nº 442.
Dificultad. Grado 3
ATENCIÓN. Todos los cañones sufren modificaciones constantes, tanto por causas naturales (crecidas, desprendimientos, etc.), como por artificiales (modificación de instalaciones). Verificar siempre la situación, el caudal y las distintas dificultades de los cañones.